*En un dramático episodio de inseguridad ocurrido hoy en La Plata, una mujer embarazada de ocho meses fue baleada por dos motochorros que la sorprendieron a la salida de un banco y tuvo que ser sometida a una cesárea para salvar a su bebé.

El bebé tuvo que ser reanimado porque sufrió un paro cardíaco al nacer, explicó Rodolfo Fogari, director del hospital San Roque de la localidad de Gonnet, donde fue realizada la intervención.

Carolina Pipero, de 34 y empleada del Ministerio de Seguridad bonaerense, había retirado 20.000 dólares de la sucursal del banco Santander Río de la calle 7 y 41 y se dirigía a la casa de su mamá, cuando fue sorprendida por dos motochorros que le arrebataron la cartera y le pegaron dos balazos: uno en la cara y otro en el pecho.

La primera bala le provocó lesiones en la boca y en el mentón. La segunda, la más grave, le ingresó por “el hemitórax derecho”, según precisó Figari, y es la que la llevó a una situación crítica.

De acuerdo al parte médico, la mujer ingresó “en estado crítico con severo compromiso hemodinámico y cuadro compatible con neumotórax hipertensivo derecho (perforación de pulmón). Embarazo de término, heridas contuso cortantes en rostro y cuero cabelludo. Herida de arma de fuego en labio inferior con orificio de salida en mentón”.

La víctima tenía “ausencia de pulso radial, pulso carotideo positivo y saturación de oxígeno del 60 por ciento (inferior a lo normal)”. “Una vez lograda la normalización hemodinámica –agrega el parte- se traslada a (la paciente) a quirófano para realizar cesárea de emergencia extrayéndose feto sin signos vitales, cianótico y se le realiza reanimación con resultado favorable”.

Ahora está internada en terapia intensiva, estable. El bebé se salvó por milagro y se encuentra en la neonatología del hospital.*

(*Sacado de: http://www.clarin.com/ *)

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