*La Secretaría de la Defensa Nacional confirmó que durante el enfrentamiento entre militares y sicarios registrado esta tarde en un fraccionamiento de Zapopan, Jalisco, murió Ignacio ‘Nacho’ Coronel, líder del cártel de Sinaloa y uno de los principales socios de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán.

Edgar Luis Villegas Meléndes, subjefe de Estado de la Sedena, señaló que el narcotraficante intentó evadir la detención y al huir perdió la vida en medio de la refriega

“Durante la operación ‘Nacho’ Coronel intentó evadir la acción agrediendo al personal militar con arma de fuego, causando la muerte de un militar e hiriendo a otro más, por lo que al repeler la agresión falleció el referido capo.

“En dicha operación también se logró la captura de Irán Francisco Quiñónez Gastélum, hombre de mayor confianza del narcotraficante”, señaló Ruiz Villegas.

Agregó que el también conocido como “Cachas de Diamante” se refugiaba en dos residencias utilizadas como casas de seguridad ubicadas en la colonia Colinas de San Javier, en Guadalajara, empleando sólo como acompañante a Quiñónez, su jefe de seguridad, para mantener su bajo perfil y no llamar la atención.

“Ignacio Coronel Villarreal era originario del estado de Durango. Inició sus actividades delictivas bajo las órdenes del extinto narcotraficante Amado Carrillo Fuentes, alias ‘El señor de los cielos’, siendo el responsable de la introducción de la droga a Estados Unidos proveniente de Centro y Sudamérica.

“Después del fallecimiento de Amado Carrillo, ‘Nacho’ Coronel se unió a la organización narcotraficante de Guzmán Loera, llegando al poco tiempo a convertirse en uno de sus principales líderes junto con Joaquín Guzmán Loera, alias ‘El Chapo’ Guzmán, e Ismael Zambada García, alias ‘EL Mayo Zambada’.

“‘Nacho’ Coronel dirigía las actividades delictivas para su organización ene l occidente de la República, que comprende los estados de Jalisco, Colima, Nayarit y parte de Michoacán, controlando el tráfico de cocaína a través de la denominada ruta del Pacífico”, expresó Ruiz Villegas.

La Sedena dio a conocer que el Gobierno de Estados Unidos, a través del FBI, la DEA y otras instancias oficiales, ofrecían 5 millones de dólares por información que llevara a la captura del hombre que se consideraba como uno de los más peligrosos jefes del narcotráfico en México.

Incluso, el Gobierno de Estados Unidos lo reclamaba en extradición y se encontraba vigente una orden de detención provisional con el fin de entregarlo a las autoridades judiciales estadounidenses por los delitos de narcotráfico, delincuencia organizada y otros más.

Con información de Francisco Gómez.*

(*Sacado de: http://www.eluniversal.com.mx/ *)

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