*El Festival de Locarno cerró hoy el telón de su sexagésima tercera edición otorgando su máximo galardón, el Leopardo de Oro, a la producción china Han Jia (Vacaciones de Invierno) , del director Li Hong qi.

Lejos de las quinielas que apuntaban a que el Leopardo de Oro iría a manos europeas, la arriesgada producción china se llevó hoy el primer premio -materializado en 90 mil francos (85 mil dólares) – de una de las citas del cine más longevas del mundo, junto a Cannes y Venecia, según un comunicado del festival.

Han Jia es considerada por algunos críticos como “un experimento” de su director, una apuesta que juega con la precisión de la cámara y el humor oportuno, mientras que sus detractores la tachan de “aburrida” e “insustancial” .

Rodada en una provincia del norte de China, el filme se centra en las historias de un grupo de cinco adolescentes que no sabe en qué ocupar su tiempo libre, tedio que la cinta plasma -no sin sorna- en largos silencios y en primeros planos de expresiones impertérritas.

Así, la sátira de la vida provincial china le arrebató a última hora el premio a la producción de Serbia, Alemania y Suecia Beli beli svet, del director Oleg Novkovic, hasta entonces favorita.

La cinta, una de las 18 en liza por el máximo premio de la cita helvética, narra el día a día en una pobre y triste localidad minera en Serbia, drama que acompaña a la perfección con una música que evoca al amor y a la renuncia, al incesto y a la muerte.

Aunque del total de películas en competición, 13 eran europeas, Locarno decidió rendir tributo a la producción china y destacar como “Premio del Jurado” a la coproducción de Francia, Rumanía y Hungría Morgen, dirigida por Marian Crisan.

Las dos cintas españolas que compitieron en Locarno – La Vida Sublime, de Daniel Villamediana, y ¿Te vas?, de Cristina Molino- no lograron ascender puestos en la lista de las más aplaudidas, aunque la de Molino consiguió llevarse una “Mención Especial” por parte de la crítica.

El festival de esta ciudad medieval al sur de Suiza, enmarcada de forma envidiable por los Alpes y el lago Maggiore, se inauguró el pasado 4 de agosto con la proyección gratuita de La nostra vita, de Daniele Luchetti, filme italo-francés cuyo protagonista, Elio Germano, obtuvo este año la Palma de Oro en Cannes.

En esta edición, Locarno sólo propuso 290 películas, un centenar menos que en la anterior ocasión, compromiso que adquirió su nuevo director, el francés Olivier Père, que prometió reducir el programa.

Sólo una de ellas, Luz nas trevas-A volta do bandido da luz vermelha fue de origen latinoamericano, una película de los brasileños Helena Ignez e Icaro C. Martins que representó a Brasil y, por extensión, a toda Latinoamérica.

El Leopardo de Honor se entregó a dos realizadores: el suizo Alain Tanner y el chino Jia Zhang-ke.*

(*Sacado de: http://www.eluniversal.com.mx/ *)

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