*Luto. Desde muy temprano. Las llamadas cruzaban de oficinas públicas a privadas y viceversa, y de celular a celular. Nuevo León estaba conmovido y preguntaba qué seguiría. El luto se volvió asombro y después miedo: la clase empresarial, los partidos políticos y, por supuesto, los que hacen gobierno, entraron en el miedo. Apenas se informaba sobre el hallazgo del cadáver de Edelmiro Cavazos Leal, alcalde de Santiago. Monterrey estrangulada cada dos días; decapitados a diario; amenazas directas y bloqueos carreteros. Limpias y limpias de policías que no arrojan resultados. Secuestros, extorsión. Y ayer, el joven presidente municipal, secuestrado dos días antes, aparece con tres tiros en el cuerpo. Torturado y ejecutado. Cavazos Leal fue sacado de su casa por uno de esos cientos de “comandos” que se masificaron en el país a partir de que las fuerzas federales fueron mostrando su incapacidad para contenerlos. “Fueron a advertirle. Él me comentó que veía una situación muy crítica del crimen. Veía un municipio enormemente coludido”, confesó Mauricio Fernández Garza, alcalde de San Pedro Garza García. Cavazos le dijo además que los narcos le pidieron que se “alineara”. Evidentemente no lo hizo. Nada, nadie pudo evitar el desenlace fatal. Con esas noticias llegó el mediodía de ayer, cuando los industriales más poderosos de México, muchos financieros del PAN, gritaron un “Ya basta”, y el gobernador Rodrigo Medina reclamó presencia militar. Y hasta esa hora, la respuesta pública del jefe del Ejecutivo federal, Felipe Calderón, se resumía a 135 caracteres con espacios; un despacho desde su celular, vía Twitter: “La muerte de Edelmiro nos indigna y nos obliga a redoblar la lucha en contra de estos cobardes criminales que atentan contra ciudadanos”.

El vocero de la Arquidiócesis, Hugo Valdemar, dijo ayer que él y Juan Sandoval Íñiguez sufren persecución religiosa por parte de Marcelo Ebrard. Se quedó corto. Si se le “persigue” por llamar “maricones y lesbianas” a la comunidad gay (con importante presencia entre la grey de Guadalajara, según las estadísticas) y por acusar de corruptos al jefe de gobierno del DF y a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, le faltaron muchos, muchos persecutores más. Aparte de Ebrard, están detrás de ellos el Conapred, que ya anunció que le aplicará la ley federal; los mismos ministros que ya lanzaron una inédita condena pública; están cerca de 300 organismos civiles que ya se organizaron y públicamente los condenaron. Y más. Pero tampoco Valdemar está solo. La PGR, el gobierno de Jalisco y el de Guanajuato, así como el PAN, lo respaldan. También lo han hecho público. En todo caso no es persecución: es una guerra… poco santa, bastante terrena.

Apunte final: Circula que se va de Gobernación Roberto Gil Zuarth. Que deja la subsecretaría de Gobierno cinco meses después de haber llegado. El martes estuvo varias horas en Los Pinos. También circula que son rumores de ciertos funcionarios en la Secretaría del Trabajo con los que Gil Zuarth se ha enfrentado durante las negociaciones con el SME.*

(*Sacado de: http://www.eluniversal.com.mx/ *)

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